4 de junio de 2009

La Anciana Que Movió Una Casa.

En 1953 las autoridades de High Street Ware, Hertfordshire, en Inglaterra, desahuciaron a May Alice Savidge por unas obras municipales. Su casa y su perra Sasha eran su única herencia y patrimonio, por lo que decidió demoler, clasificar, trasladar y reconstruir, piedra a piedra y con sus propias manos, la misma casa en un condado cercano a más de 150 kilómetros. La tarea le llevó más de 23 años. Una historia de amor, de fuerza y de superación que nos cuenta hoy en un libro su sobrina y heredera de la vivienda.




La casa de May en su ubicación actual y en la original (mientras se desmontaba)

May Alice Savidge nació en Streatham, al sur de Londres, en 1911. De orígenes humildes tuvo que sacar a su familia adelante con tan solo diez años cuando su padre falleció victima de un infarto fulminante. En aquella época los trabajos fáciles y decentes no escaseaban en la industria nacional militar. May acabó como empleada precoz en una fábrica de producción aeronáutica.

La prodigiosa vida de May, madura por ‘golpes de vida y de miseria’, está llena de capítulos sorprendentes. Pero uno marcaría si destino. A los dieciséis años conoce al amor de su vida; Denis Watson, un talentoso actor ‘Shakespeariano’ con el que planea casarse en 1938. Su prematura muerte frustra sus planes. El anillo de compromiso le acompañaría para siempre en su desgracia.

En 1947, retirada y aún de duelo eterno por la muerte de Denis Watson, May compra una casa en Hertfordshire para restaurarla y convertirla en el hogar que siempre quiso compartir con Denis. El número uno de la calle Mono Row era una construcción de época, típicamente inglesa y levantada en 1450 por unos monjes adinerados siguiendo la tradición medieval de salones abiertos a galería acristalada. La casa estaba medio ruinosa y May decidió invertir todos sus esfuerzos, y su escaso dinero, en su restauración.



May durante el desmontaje de su casa original

Las pocas libras con las que contaba las invirtió en materia prima y en un constructor que le arreglara allí donde su menuda estatura le impedía llegar: la maltrecha cubierta. El resto (trabajos de carpintería, yeso, ladrillos, piedras etc… ) los hizo ella con sus propias manos y con el tiempo que le regalaba su eterna soledad.

En 1953, después de 6 años de trabajo, May terminó de adecentar su hogar. El orgullo de un trabajo labrado con sus dedos hacía de aquella casa un espacio inviolable, una posesión eterna fruto del esfuerzo y del duelo a su amor muerto. Pero estaba por llegar el mayor de sus problemas.

En la primavera de aquél año las autoridades del condado aprobaron un proyecto para remodelar los accesos del pueblo. La carretera pasaba por mitad de la parcela de May y habría que expropiar y derruir su hogar. Eran otros tiempos.

Quince años de papeleo y lucha encarnada contra el consejo municipal fueron insuficientes. La derrota no hundió a May y reforzó su pasión por su proyecto de vida. Con 60 años decidió trasladar pieza a pieza su vivienda.

“No pienso perder esta maravillosa casa; mi casa. Si realmente consideran que esta es sólo una vivienda en medio del camino, la moveré y la re-erigiré antes que verla destruida”

En 1969 las excavadoras llegaron a la puerta de su casa, el proyecto de May ya había comenzado. Había numerado todas y cada una de las vigas, piedras, pilares y tejas para su posterior identificación y re-ensamblado como rompecabezas gigante.



Clasificando las tejas

El esfuerzo generó la compasión del equipo de demolición, que ayudó a May a desmontar más cuidadosamente la poderosa estructura de madera de la cubierta. Con grasa y con pinturas de colores infantiles, May catalogaba y clasificaba todas las piezas de la casa a lo largo de la parte de la parcela no expropiada. Conforme desmontaba su casa, las noches se hacían más frías y descubiertas porque May seguía viviendo en el esqueleto de lo que fue su casa.

Poco a poco la historia traspasó fronteras y corrió la voz por condados vecinos. Algunos turistas que pasaban ayudaban a May con su tiempo o sus donaciones, lo que le permitía sobrevivir y comprar lo imprescindible.

May estuvo mucho tiempo buscando terreno para reconstruir su casa. Encontró un solar en la cercana ciudad costera de Wells Next The Sea, en Norfolk, y obtuvo el permiso de planificación para sentar las bases de su nuevo hogar. Una pequeña camioneta e infinitos trayectos hicieron de la mudanza una de las más largas de la historia. 23 años moviendo piedras.

Durante el eterno traslado, las condiciones de May fueron de auténtica penuria. Sin electricidad, ni agua corriente se tenía que conformar con lámparas de parafina victorianas. Un pequeño reloj servía como cronómetro para contar las vigas y piezas que tenía que extraer cada día, ordenando plazos y objetivos de trabajo. Una pequeña y vieja caravana abandonada servía ahora de refugio para el descanso.

En 1973 ya tenía levantado los cimientos y el zócalo de ladrillo de la nueva casa. Pero no fue hasta 1981 cuando logró cubrir aguas y colocar las viejas tejas. Fue el momento, en su 70 cumpleaños , de trasladarse a su nuevo (viejo) hogar.




Un puzzle como una casa

En 1986 la mismísima Reina de Inglaterra, reconociendo todo el trabajo y esfuerzo desplegado, invitó a May Alice Savidge al Palacio de Buckingham en recepción oficial.

A pesar de su edad, con 76 años seguía encaramada a unos andamios provisionales para terminar las ventanas del bajo-cubierta y el enfoscado de fachada. En 1992 pudo instalar una pequeña estufa de leña para calentar la construcción.

May murió en 1992, justo antes de cumplir los 82 años, con la casa prácticamente terminada pero con la sensación de ser una frágil cáscara de papel según uno de los constructores encargados de su rehabilitación.

Su sobrina y heredera Christine Adams, ha recopilado más de 500 cartas, diarios y escritos que su tía hizo durante los 23 años de reconstrucción para contar los pormenores y sinsabores de esta fantástica historia. Actualmente la casa es un Bed & Breakfast regentado por Christine.

Rie y Pierde su Trabajo

Un video algo viejo pero tenia ganas de compartirlo para reirme un poco más…

25 de mayo de 2009

Plano de ciudades en 3D

Entra en OnionMap y podras ver en 3D los planos de 33 ciudades del mundo. Tambien podras encontrar informacion adicional como hoteles, transportes, tiendas, eventos... etc. Una manera muy original de recorrer las calles de la ciudad elegida.


17 de mayo de 2009

Despegue del Atlantis, simplemente impresionante. Video en HD

12 de mayo de 2009

Ana Torroja, socia de la SGAE, acusada de ocultar 700.000 euros a Hacienda



Sombra aquí, sombra allá. Es lo que presuntamente le ha pasado a la cantante Ana Torroja con sus cuentas a la hora de presentarlas a Hacienda. La ex cantante del mítico trio Mecano, que, por cierto, también es socia de la SGAE, ha sido acusada de dos supuestos delitos fiscales al no declarar ingresos por valor de 700.000 euros, según publica El País. Tamaña cantidad corresponde a los beneficios de la gira “La fuerza del destino”, celebrada entre los años 2006 y 2007.



Por lo visto, Ana Torroja está citada a declarar ante el juez el próximo 18 de junio para aclarar el enredo. Según la administración de Hacienda, los beneficios de la gira ascendieron a 900.000 euros de los que se declararon 150.000. Según el citado diario, la cantidad restante pasó a engrosar las cuentas de una empresa ubicada en las Antillas Holandesas, unas islas conocidas por ser uno de los paraisos fiscales del mundo. La cantante, que reside en Londres, también veranea en una casa en las playas de Andratx, Mallorca.

Allí mismo fue donde contrató a un abogado que se apellida Feliu, para resolver sus problemas con Hacienda. Pero a las puertas del bufete de Feliu llamó hace más de dos años la fiscalía anticorrupción, por otro delito relacionado con los concurridos paraísos fiscales en una operación bautizada como Relámpago. Carlitos Way es la empresa de servicios de restauración que ha incurrido en el supuesto delito y en la que Ana Torroja consta como administradora única.



No sería éste el primer caso de un socio de la SGAE investigado por presuntos delitos fiscales. Así, la revista Interviú ya publicó en diciembre del año pasado que Alejandro Sanz habría ocultado al fisco un millón de euros en unos fondos invertidos en Liechtenstein. De nuevo, otro paraíso fiscal.


Curioso, muy curioso, que mientras todos estamos obligados a pagar religiosamente a Hacienda y a pagar con la misma religiosidad y obligación el famoso canon digital, algunos de sus mayores beneficiarios prefieren desviar el dinero a paraisos fiscales. Curiosa, muy curiosa la manera de actuar de algunos cantantes españoles.

Fotos de: Ox!, alvarezperea y sunxez / Vía: El País

11 de mayo de 2009

Robots pingüinos, muy pronto en su piscina



Quizá ha llegado la hora de abandonar el planeta, antes de que estos pingüinos nos dominen. La empresa alemana Festo ha presentado ante el asombro mundial su última creación: dos colonias de pingüinos biónicos. Se trata de unos robots que imitan el movimiento y el aspecto de los pingüinos y que tendrán revolucionarias aplicaciones en el mundo industrial.

Las dos colonias, de momento recluidas en dos piscinas de agua, tienen tres individuos cada una que son tan parecidos a los reales que incluso pueden nadar de espaldas.

El vídeo es tan alucinante que uno no puede evitar plantearse si todo esto es realmente cierto. Para verlo sigue leyendo…



Pero si su aspecto llama la atención, su funcionamiento es sencillamente impresionante. Estos pingüinos biónicos son capaces de comportarse de manera autónoma y adaptarse al medio que van encontrando en su nado. Esto es un logro asombroso, pero llama mucho más la atención que, según Festo, están dotados de un sentido social según el cual pueden adaptar su comportamiento cuando se encuentran en grupo en favor del bien común, de manera totalmente espontánea. Es casi como si tuvieran voluntad.



Los pingüinos miden unos 80 centímetros de largo y tienen un diámetro de 20 centímetros, pesan unos nueve kilos y se mueven a unos cinco kilómetros por hora. Teniendo en cuenta que tienen una autonomía de 7 horas, pueden recorrer solos más de 35 kilómetros bajo el agua.



El movimiento es realmente parecido al de sus colegas naturales gracias a la tecnología 3D Fin Ray Effect. Una técnica que consiste en unas varillas muy flexibles de fibra de vidrio en su cabeza que son empujadas por un motor que va dentro de su cuerpo y que le otorga movimientos naturales que le ayudan a nadar y girar.



El diseño de estos pingüinos ha servido para conseguir la tecnología necesaria para crear un brazo mecánico flexible que puede girar casi en cualquier dirección y con una precisión tal que es capaz de cambiar una bombilla sin problemas.

El siguiente paso será el Air Pinguin, según los ingenieros de Festo. Una oportunidad para los pingüinos de recuperar el tiempo perdido evolutivamente y aprender a volar. Estos pingüinos utilizarán un sistema de helio para volar sin problemas, además de un sistema inalámbrico para comunicarse entre ellos.

¿No parece todo una novela de ciencia ficción?

9 de mayo de 2009

SISO Tablo, un invento que convierte cualquier monitor en una pantalla táctil


La fiebre por las pantallas táctiles ha llegado hasta límites insospechados. Antes de que el versátil Windows 7 aterrice en nuestros ordenadores, hay quien ya ha querido adelantarse. El SISO Tablo es el aparato que nos permitirá convertir nuestra rudimentaria pantalla en un sofisticado dispositivo táctil, precisando tan solo de una conexión USB.




Como si de un juego se tratara, hay que conectar el SISO Tablo a cualquiera de las ranuras USB libres de nuestro ordenador. Un bolígrafo especial hará que podamos deslizarnos cómodamente a través de la pantalla y dar órdenes a la máquina sin utilizar el ratón. SISO es compatible con el sistema operativo Windows Vista/XP y puede funcionar con algunos programas del paquete Office (Word, Power Point, Excel, Outlook) o Adobe (Photoshop, Pdf, Illustrator), por citar los más populares.



El kit SISO incluye todo lo necesario para hacerlo funcionar una vez recibido el paquete. Los despistados gozarán de hasta cuatro bolígrafos, muy útiles en caso de pérdida. El SISO Tablo se vende a través de la tienda online de Brando por 75 euros. Eso sí el sistema no es perfecto. Claro que, por este precio tampoco podemos a pedirle la Luna.

Via: Gizig
 
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